Alicia Dal Monte, adoptó el nombre Alika para la vida, que surgió luego de pasar su nombre al amárico,
antiguo idioma de Etiopía.
Alika y su banda la Nueva Alianza no
aparecen en las radios de moda, sus Cd no están en las listas de las
poderosas discográficas, ningún productor le maneja la carrera, pero todo tiene
un por qué. Ella es una artista independiente y transita el camino de la luz “sin intermediarios” su voz, xpande
libremente su mensaje de luz que flota y llega al alma de quienes se alimentan
de su predica tan rasta, tan amorosa, como valiosa contraponiéndose a Babilon y
sus cárceles. Alika es princesa rasta, y su mensaje alumbra, crece y se hace
necesario para una sociedad tan contaminada.
Pero para hacerse oír, reconoce
que tiene que poner mucha garra porque los caminos independientes son los más
sacrificados.
“Fue difícil abrirme camino y lo sigue siendo. Somos independientes y
tenemos que estar todo el día pensando en el proyecto y haciendo cosas y
trabajos para que lo que uno quiera hacer, salga. Hay un montón de cosas que
hay que hacer, hay que agitar, no podés estar en tu casa mirando la tele”,
asegura.
Alika nació en Uruguay y siendo una nena vino con su
familia a vivir al barrio humilde El
Jaguel, donde sonaba con fuerza la cumbia que anidaba en las calles de
tierra y se convertía en la música de los menos poderosos.
“A los seis años me regalaron un grabadorcito con un micrófono y me
grababa, me escuchaba y me empezaba a grabar. Nunca me gustaba, todavía tengo
el grabador con el microfonito. En mi familia escuchaban música, pero no había
ningún familiar dedicado a la música”, recuerda.
CUANDO FORMO ACTITUD MARIA MARTA
El talento de Alika y la
varita mágica que solo toca a unos pocos elegidos inundó su vida cuando siendo
adolescente formó con Malena
Dalessio la banda de hip hop Actitud
María Marta, mediante la que con canciones combativas se impuso como una
grupo de música con agallas y bien potente. Pero llegó un momento en el que
decidió abrirse del grupo que le deparó fama y cierta satisfacción por llevar
un mensaje de libertad y de lucha al pueblo latinoamericano y formó Nación de terroristas, luego en Chile creó Sindicato de danza.
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“Cuando era chica tuve una primer banda (Actitud María Marta) y
estuvimos en una compañía discográfica, a mí haber estado en una multinacional
me sirvió para después poder elegir ser una artista independiente. Ahora sé claramente que la gente que me escucha lo hace porque le gusta lo que hago y
ahora es todo de verdad, no tengo que pagare a alguna compañía discográfica
para que pasen mi música”, dice.
A la hora de revelar aquellos tiempos en los que
integraba una banda que explotaba no se pone nostálgica y es evidente que lo
que le interesa es su presente luminoso.
“Tocábamos
mucho en vivo participamos mucho en festivales de Derechos Humanos y eso me
gustaba bastante. Pero para crecer y hacer otro tipo de camino tuve que romper
todo. Cuando uno tiene confianza en lo que hace, no pasa nada. Hace como siete
años que no las veo a las chicas, bueno ahora hay nuevas integrantes”, sugiere.
ALIKA Y LA NUEVA ALIANZA
Alika supo romper cadenas
para lanzarse a la aventura de propagar mensajes cargados de espiritualidad
propios del rastafarismo, en defensa
de los pobres, con cantos dirigidos a Jah
(Dios rastafari) y en contra de Babilon..
Fue así como rompió cadenas y formó Alika
y la Nueva Alianza,
banda que lidera en el presente con la cual ya produjo en forma
independiente tres discos que condensan belleza, calidad y revelan en sus
letras la esencia pura rastafari en la voz de una mujer. No dejes que te paren
(2000), Sin intermediarios (2003) y Razón Meditación Acción (2005) son sus tres
hijos musicales, que produjo, escribió las letras y pulió como una artesana
detallista.
“En el año 98 empecé a hacer bases y a
producir pistas en un estudio, después me fui a Chile que es un país muy
hihopero y muy reggae, es el país que tiene mas población rasta de habla
hispana. Ahí empecé a viajar bastante a Chile y a conocer cantantes y músicos y
ahí comenzó todo. En el 2000 grabamos un pequeño disco, lo edité y ahí empezó
la cosa”.
UNA MUJER RASTAFARI
RASTAFARI ES EL MODO DE VIDA NATURAL DADO POR DIOS,
ES UNA ALTERNATIVA A LOS DECADENTES ESTILOS DE VIDA DE ESTA ERA, EL MODO DE VIDA
RASTAFARI BRINDA REDENCION Y LIBERACION DEL ADOCTRINAMIENTO Y COSTUMBRES DE LA SOCIEDAD MATERIALISTA,
MOSTRANDO EL CAMINO HACIA UNA VIDA RECTA Y ELEVANDO LA CONCIENCIA POR
ENCIMA DEL NIVEL DE UNA VIDA DE EGO, CUANDO LA CONCIENCIA SE ELEVA
VIENE EL CONOCIMIENTO ESPIRITUAL QUE NOS PERMITE COMPRENDER LA REALIDAD BASICA Y
ALCANZAR EL ENTENDIMIENTO DE LA
UNIDAD CON LA CREACION MANIFIESTA.
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“Soy una sista (hermana en la jerga rastafari) no una artista”, dice y suelta una carcajada..
“Sí, es normal para mí llamarme
rastawoman, como que siempre se escucha rastaman. El rastafarismo no es una
religión, es un modo de vida, vos vivís rastafari o no vivís rastafari, las
religiones están para oprimir a la gente, rastafari está para liberar a la
gente. En la religión tenés doctrinas que seguir y hay un man al que le tenés
que obedecer y en rastafari tu relación con Dios es “sin intermediarios”, así
le puse al disco, es un modo de vida”.
Alika es rastafari y
desmiente algunas falsas creencias que, sobre el movimiento que surgió en Jamaica, pero que tiene raíces en África, se difunden. Una de las que
desestima con vehemencia es la que indica que el rastafarismo condensa ideas
fuertemente machistas.
“Hay muchos comentarios mal intencionados que quieren hacer quedar mal a
rastafari por eso dicen ese tipo de cosas. Te imaginarás que si el rastafarismo
fuera machista, como mujer no podría estar al frente de una banda, dentro del
movimiento rasta y a mí me apoya un montón de gente, no me dicen andá a
lavar los platos.
Esas cosas que dicen de rastafari están para desprestigiar”
“Conozco a varias organizaciones y comunidades en las que las mujeres
van al frente con todo. Hace poco en Chile hubo una gran reunión en donde
fueron los rastafaris mas viejitos de Jamaica y tres sistas. El emperador y la
emperatriz son como los representantes del equilibrio de las fuerzas que tienen
que estar en la tierra. Salís a la calle y ves en las revistas a las chicas en
bolas, eso es degradante, dentro de rasta no veo nada que degrade a la mujer.
La pornografía que se ve en revistas y en televisión donde las mujeres son como
animales al servicio de la industria del sexo, eso es machismo. No sé como se
dan cuenta de eso”, dice.
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“Es el modo de vida que elegí para mí y para mi familia, obviamente que
al ser rastafari las letras me salen como me salen, salta ahí mi pensamiento.
Igual mis letras están dirigidas para todas las personas, no solo para los
rastas. Creo que cualquiera las puede escuchar y está todo bien”.
“En el país nadie tiene o tuvo un abuelo o un papá rasta, eso no pasa
porque estamos lejos de Jamaica y de ese tipo de cultura, pero a través de la
música empecé a escuchar en las canciones a Marcus Garvey, Haile Selassie,
Emmanuel, Rastafari, me puse a investigar a ver qué era. A partir de escuchar
esas cosas, investigué y descubrí que era lo que me buscaba y que era lo que yo
era”.
“Somos pocos rastafaris y nos conocemos todos, en Argentina no
está oficializada la tradición de los de tambores. Compartí binghis, ( es una
reunión donde se tocan los tambores en son de alabanza y representa
incendiar Babilonia )en Chile. Tenemos contacto con rastas de Inglaterra
Chile, Venezuela, en Argentina hay pocos, antes no había y de a poco van
apareciendo”.
“Básicamente la persona rastafari tiene muchísimo respeto hacia todo el
mundo y busca cambiar la forma de vida de occidente. Nuestro modo de vida no es
el que elegimos y cuando ves a un rastafari te das cuenta. Las rastas no tienen
nada que ver, hay gente que no tiene dreadloks y son rastas o gente con dreadloks
que no lo son. Pero las partes externas no tienen nada que ver y nunca
significaron nada, hay gente que tiene todo el merchandasing rasta y en
su vida son otra cosa. Trato de no fijarme en esas cosas”.
CORTESIA: http://www.radiojungla.com.ar